Este sobre lo realicé con papel de computadora, que siempre nos quedan retazos, o mismo los que ya están impresos, le pueden dar un aspecto interesante al trabajo. La idea es reciclar y aprovechar lo que tenemos a mano y no generar basura.
En este caso, estaba trabajando con pintura acrílica y me sobró material ya preparado en el plato. Se me ocurrió aprovechar un trozo de papel (en este caso sin imprimir), primero lo arrugué con mucha fuerza y lo volví a estirar sobre una bolsa de naylon, para no manchar la mesa. Luego, a la pintura acrílica que me había sobrado, le agregué bastante agua y con un pincel, de manera bastante desprolija y rápida, pinté la hoja.
Al secarse, noté que del otro lado de la hoja también se veían algunas líneas de color, lo cual también sirve y otra cosa que descubrí es que si teñimos más de un papel, podemos ir agregando agua y de esa manera el color se va aclarando.
Una vez que se secan muy bien, podemos armar los sobres. En este caso, lo decoré con un corazón, que pegué del lado contrario del papel y quedó un lindo contraste.


